Trece

Los mellizos

 

El mayor, nacido media hora antes que su hermano, se llama Edgar. A causa del escritor norteamericano, Edgar Allan Poe.

-         ¿Y por qué ese nombre Señorita? – preguntan los niños de la escuela.

-          Es porque cuando era más joven leí algunas novelas de ese escritor, y me gustó mucho. Escribe novelas de terror.

-         ¿No habrá que aprenderse nada de él para el examen académico? – pregunta uno de los futuros sabios.

-         No el sólo escribe novelas de terror.

-         ¿Y por qué el otro se llama Erín?

-         Porque es el nombre de una isla muy bella y lejana. Y, Erín es su nombre céltico, que es el idioma que hablaban los irlandeses antes de que Inglaterra los colonizara.

-         ¿Y habrá que aprenderse la geografía de esa isla también? – vuelve a preguntar el sabio.

-         No, es demasiado para ustedes y además no está en el programa obligado.

 

Los sabios se sienten aliviados y los más pequeños se vuelven a sus casas repitiendo los nombres de los mellizos para no olvidarlos. Son tan raros esos nombres. Y piensan que como la Señorita no era de Loreto, bueno, es normal que quiera de vez en cuando ir a buscar cosas complicadas de cuando todavía no había bajado del tren ni descubierto los maizales y sandiales, ni alumbrado la primera vela del atardecer en el fondo de la cocina, ni ordenado que se cambiara la techumbre del retrete por otra más impermeable y sólida.


Capítulo catorce