DOS
La escuela de la Señorita

La escuela es una gran sala con tres hileras de bancos. Los más pequeños
se sientan en la primera y los más grandes en el fondo. Hubo un tiempo en que
se destinaba una hilera especialmente para los que ya llevaban un mínimo de
cuatro años en
Por uno de los costados la escuela está apegada a
La Señorita dicta las lecciones a los más grandes mientras hace copiar
el alfabeto a los más pequeños. Vigila con ojo certero las a y las e que se
agrandan sin medida, como queriendo escaparse de la página, mientras que las eñes
y las jotas cobran el tamaño de una hormiguita, o se esconden en la continuación
de una p que alarga su palo, o de una t que sube hasta el borde del margen superior.
-
Conserva el mismo
tamaño de las letras – dice a uno de ellos, y coge el lápiz de manos del
pequeño, escribiendo el ejemplo en el margen izquierdo.
Uno de los grandes levanta el dedo:
-
Señorita ¿toco
la campana?
-
¿Ya son las doce?
– pregunta sorprendida la maestra.
-
Sí Señorita, la
sombra del álamo ya está entrando por la puerta, mire.

El álamo que da sombra en primavera y verano indica las horas del día
a aquellos niños expertos en contemplar las estaciones. El reloj del tiempo se
sienta con ellos en los bancos de
La Señorita escribe algunas
observaciones en el margen de un cuaderno. El mayor de los hermanos, el que ya
aprendió a leer con ella, llevará el mensaje, hasta que el más pequeño sea
capaz de leerlo solo y ser así el lazo que unirá la casa con la escuela.
